Ayer, el viento los juntó. Dos historias, dos pérdidas. Dos hechos: el primero, ocurrido el 22 de agosto de 1972 en la denominada “Masacre de Trelew”, le quitó a Iván Bonet la posibilidad de conocer a su abuelo; el otro, treinta años después, fue el 26 de junio de 2002 en la “Masacre de Avellaneda” y dejó a Alberto Santillán sin su hijo.
Ambos, Iván Bonet y Alberto Santillán compartieron el lunes a la tarde el cielo gris en el acto por los 39 años de la Masacre de Trelew y fueron oradores del evento, que estuvo organizado por la Comisión por la Memoria del Pueblo.
El encuentro tuvo una docena de oradores y contó con la participación de diversas organizaciones sociales, políticas, sindicales y estudiantiles que portaron sus respectivas banderas. También asistieron el secretario de Derechos Humanos, Juan Arcuri y concejales trelewenses.
Los discursos coincidieron en los pedidos de justicia para los casos de represión y violencia institucional que aún siguen impune, con fuertes críticas a la dirigencia política municipal, provincial y nacional y un llamado a continuar con las luchas por la transformación de la realidad.
En ese marco, los organizadores anunciaron que la Universidad Nacional de la Patagonia otorgará el título de Honoris Causa a las Abuelas de Plaza de Mayo por su lucha en materia de derechos humanos en una ceremonia a realizarse el miércoles 31 a las 19 en Trelew.
Los fusilamientos de Trelew
Los fusilamientos de Trelew marcaron no solamente un punto de quiebre donde el Estado acentúa su política terrorista y pasa a eliminación física masiva de los opositores políticos; sino también el masivo compromiso político popular, que tuvo en los llamados "héroes de Trelew" un ejemplo a seguir. Los nombres de los militantes fusilados se transforman en bandera y consigna.
Este espíritu estuvo presente en las crecientes movilizaciones de trabajadores, obreros, estudiantes e intelectuales, que políticamente son canalizadas por la juventud peronista y distintas expresiones de la izquierda revolucionaria y del sindicalismo clasista, expresado junto a otros en Agustín Tosco, quien había compartido con los jóvenes fusilados en Trelew la persecución y la cárcel.
La respuesta terrorista del Estado ante la movilización popular, alcanza aquí su punto de máxima represión. Con la implantación de más de 500 centros clandestinos de detención tortura y exterminio, 30.000 desaparecidos, alrededor de 12.000 presos políticos, y miles de exiliados.
Yo quiero nombrar aquí, como una gran recordación a los compañeros:Clarisa Lea Place
Susana Lesgart
María Angélica Sabelli
Ana María Villarreal de Santucho
Carlos Astudillo
Pedro Bonnet
Eduardo Capello
Alberto del Rey
Mario Emilio Delfino
Alfredo Khon
José Ricardo Mena
Miguel Angel Polti
Mariano Pujadas
Humberto Suárez
Humberto Toschi
Alejandro UllaPRESENTES: HASTA LA VICTORIA SIEMPRE






















