viernes, 30 de diciembre de 2011

Homenaje a las 194 víctimas de Cromañón, a siete años de la tragedia

A siete años del incendio del boliche Cromagnón, una de las tragedias no naturales más importantes de la historia argentina, que personas y costó la vida a 194 dejó más de 1400 heridos, las cicatrices parecen no haber cerrado aún.
Tres padres, cuyos hijos perdieron la vida la fatídica noche del 30 de diciembre de 2004, hablaron con INFOnews y dejaron en claro que aún queda mucho por hacer en materia de seguridad y pidieron el cese de la impunidad, en un caso con múltiples condenados, pero ninguno preso.
"Tenemos una sensación muy desagradable de impunidad, no sólo porque la sentencia que se dictó hace ya casi un año en el juicio oral no está firme, sino también porque las causas que dieron lugar a Cromagnón están vivas y esta tragedia puede repetirse en cualquier momento. Esa es la peor impunidad que uno puede sentir siete años después de la muerte de un hijo, que otro chico pueda morir de la misma manera", sostuvo José Iglesias, papá de Pedro.
Iglesias recordó el derrumbe del entrepiso del local palermitano Beara en el que murieron dos jóvenes, en septiembre de 2010, y la muerte de Miguel Ramírez, el fan de La Renga, herido por una bengala en un recital en el autódromo de La Plata, a principios de este año. Episodios que rememoraron lo sucedido en Cromagnón y que encendieron el alerta sobre las lecciones aprendidas tras la tragedia.

"El control en la Ciudad es cosmética, yo me sentía mejor en ese aspecto en febrero de 2005. En ese momento por lo menos veía que se cuidaba que no se obstruyera una puerta de emergencia y que se señalizaran las salidas. Hoy hay puertas obstruidas, cuando las hay, y ya nadie les presta atención. Yo preferiría que eso hubiera cambiado, a tener una sentencia penal. Las sentencias penales no cambian la realidad, lo que debe cambiar la realidad es la decisión política de que no pase otro Cromagnón y esa decisión no se toma porque quienes la tienen que tomar, quieren seguir recolectando dinero", destacó.

Para Silvia Bignami, mamá de Julián Rozengardt, "la situación post Cromagnón no cambió nada". "Lo que hubo fue un cierre preventivo de una serie de lugares, donde sobre todo concurren los jóvenes de menores recursos y las bandas de menores recursos, pero no se generó una situación de seguridad y de cuidado de la población", explicó.
Para ella, cada 30 de diciembre es un día de luto, de homenaje y de lucha. "Es un día de recuerdo, pero también de reflexión, por los que ya no están, por los sobrevivientes y por los pibes que tienen que asomarse a la vida en un mundo tan complicado para ellos", expresó.
"Yo a mi hijo Julián lo tengo presente todos los días. Él era una persona muy participativa, miembro de todos los centros de estudiantes de los colegios en los que estudió, y yo me hago a la idea de que él hubiera querido que yo estuviera de pie, que yo estuviera luchando, de manera que es lo que hago", agregó Silvia.

Nilda Gómez, mamá de Mariano Alexis Benítez, elige hablar de "decepción" y esa es una de las palabras clave que integran el documento que se leerá durante el acto de este nuevo aniversario. "La decepción de saber que estamos a siete años de la masacre y que no hay un solo culpable que esté preso. La decepción de tener que seguir marchando de la misma manera y pidiendo lo mismo: castigo a los responsables", dijo.
Nilda explicó que las implicancias de la tragedia de Cromagnón no se circunscriben a esa noche trágica y las consecuencias se multiplican a diario "como una onda expansiva". Hay 17 padres fallecidos, cuatro internados en psiquiátricos y muchos enfermos graves de cáncer. A eso se suma la triste cifra de que 10 sobrevivientes del incendio ya perdieron la vida en distintas circunstancias.

"La situación post Cromagnón no cambió nada"

"A los chicos los mató la corrupción y a los padres y a los sobrevivientes nos mata la impunidad y un gobierno como el de Mauricio Macri que en su momento se aprovechó de una situación y que ahora parece que hubiera venido de otro planeta ya que no se hace cargo de nada", añadió.
Entre los reproches al Jefe de Gobierno porteño no sólo se encuentran las polémicas habilitaciones, sino las falencias en la atención médica a los sobrevivientes y familiares, y sobre todo los tratamientos psicológicos por estrés postraumático.
"Se perdieron siete años de hablar con los jóvenes en las escuelas, de explicar que el uso de bengalas es peligroso y de hacerles entender que muchas veces ellos son la mercancía con la cual un empresario se hace millonario. Esas cosas falta hablarlas, porque total siempre es la vida de los otros la que se va", concluyó Nilda.


  Sobrevivientes y familiares de las víctimas se concentrarán en Plaza de Mayo a las 19. Luego marcharán a Plaza Miserere, donde harán el acto central por la tragedia en el boliche de Once.

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