viernes, 26 de agosto de 2011

Luis Eduardo Aute en Buenos Aires


Luis Eduardo Aute está a la intemperie en varios sentidos. Ahora mismo está parado en la vereda de Roque Sáenz Peña al 700, de espaldas al Obelisco y de frente al viento frío que viene del Río de la Plata, atraviesa la Plaza de Mayo y gana Diagonal Norte. También porque intemperie es el sustantivo que elige para definir al mundo actual y titular su nuevo disco, ese que grabó en España hace un año y que ahora está a punto de presentar en vivo, mañana y pasado mañana, en La Plata y Buenos Aires.


Un par de historias y muchas reflexiones atraviesan este álbum. Bien en el estilo de este músico, pintor y ocasional cineasta desde que se hizo famoso con su serie de canciones llamadas "Aleluya": aquí habla de esa falta de certezas acerca de hacia dónde va el mundo, se refiere con cinismo a la Internet y a la felicidad que se puede alcanzar sin un televisor 3D, homenajea a Buñuel y hace una dedicatoria a su familia catalana.


Dice Aute -ya sentado en un cómodo sillón del hotel donde está hospedado y más cerca de una taza de café que del frío de la vereda- que primero apareció el título del disco y luego todo lo demás. Y admite que tiene que ver con la coyuntura mundial, pero asegura que no fue de manera deliberada, sino que simplemente salió así. Piensa en las manifestaciones de los "indignados" en España, en los jóvenes que en Chile pelean por la educación pública, en los ataques en Inglaterra y en la crisis en Grecia. También reflexiona sobre cómo pierde valor la cultura -"fíjate que en Estados Unidos la llaman entertaiment", larga- y luego habla de las diferencias entre Europa y América, y del fin de un proceso o de una era que comenzó en la Revolución Francesa.



"Aquí ustedes están en coordenadas distintas. Europa, lo que se llama Occidente o «países desarrollados», está en decadencia. Es un barco que se está hundiendo. No da más de sí. Tiene un gravísimo problema: no tiene materias primas, vive del sistema de mercados. No produce, no tiene riquezas. Es un Titanic que se está hundiendo y el único proyecto es ver qué parches se le ponen. El mundo no desarrollado, América latina, es un continente enorme con todo lo que le falta al Primer Mundo: materias primas, culturas milenarias, culturas mestizas, ideología. Y tienen un proyecto de construir un barco. Algunos países son más radicales que otros, pero todos tienen un proyecto. Además, tienen un idioma común. El futuro está aquí y en Africa. La voluntad de independencia que tiene América latina del sistema occidental tiene posibilidad de futuro".



-Hace un rato te referías al poco valor que se le da a la cultura, me preguntaba si crees que es menor al que se le daba en épocas de dictaduras.



-Expresarte puedes todo lo que quieras. Para eso tienes Internet. Diría que son situaciones distintas. La cultura era un arma contra las dictaduras por eso estaba perseguida. Hoy no lo está, por eso tiene menos energía y capacidad para incidir sobre la realidad. Y la diferencia categórica es que la alternativa a la dictadura es una democracia mientras que es mucho más complicado pensar cuál es la alternativa a una democracia que no funciona. Evidentemente no puede ser la dictadura. Por eso una de las consignas de los indignados en España es: "Ustedes no nos representan". Es un movimiento apartidario que exige una democracia real, verdadera, ya. O sea, la alternativa sería más democracia. Pero ¿cómo sería eso sin contar con los agentes que representan a un colectivo para que administre esa democracia? Desde mi punto de vista hoy vivimos una democracia formal no participativa, cada vez más partidocrática. Los partidos están cada vez más preocupados por sus propios problemas que por los conflictos que hay en la calle. Y, bueno, creo que ahí estamos, en profundizar la democracia para que el ciudadano no participe sólo cada cuatro o cinco años con su voto sino que sea real y viva.

-A estas alturas de tu vida y de tu carrera artística, ¿tenés ganas de dar alguna idea o receta para el que recién toma una guitarra o acampa en el kilómetro 0 de Madrid?



-O en Chile, ahora. No. No hay receta. O la única es que cada uno haga lo que quiera, intentando contradecirse lo menos posible. Pero te diría que las recetas no son buenas. Hay que inventarse todo. Pasamos por una crisis política, financiera, de educación. El nivel de los estudiantes es cada vez más bajo. Hoy la información viene de todas partes. Hay también una crisis en las iglesias. Creo que esta exultante manifestación del catolicismo en España, por la visita del Papa, es simplemente una jugada para compensar la mala imagen que tiene la iglesia con esta idea de que es un club de pedófilos. En otros países se cuestiona la radicalidad del islam. Todo está en convulsión. Es una crisis tan generalizada que la veo como una mutación histórica. Acaba una era que comenzó con la Revolución Francesa. Ahora está agonizando. No sé cual viene. ¿La digital, la indignada? Está en crisis el capitalismo. Ese capitalismo como se ha ejercido en estos últimos años: neoliberalismo feroz dirigido no por economistas sino por lobbies de especuladores y agencias de valoración. Por eso digo que hay una democracia entre comillas. Uno elige a un político para que administre a la sociedad. Pero al político lo gobierna un lobby que nadie eligió ni sabe quién es Standard & Poor's. Pues yo quiero saber quién es Standard y quien Poor's. ¿Quienes son Moody's y Fitch? Vamos a votarlos. Y ya. Si son los que mandan.



-Empezaste hablando de la contradicción. De contradecirse lo menos posible.



-Porque es consustancial al ser humano. Lo que nos distingue de las bestias es que nos contradecimos. El ser humano es capaz de contradecirse, mentir, engañar y matar al otro no por supervivencia sino por perversión. Solamente de la contradicción surge el pensamiento. Ningún pensamiento surge si no hay reflexión, ese acto de mirarte en el espejo. La contradicción es esencial.



PARA AGENDAR

Intemperie. Luis Eduardo Aute presenta su nuevo CD.HOY, a las 21. Gran Rex, Corrientes 857.Mañana, a las 21.30 hs

No hay comentarios:

Publicar un comentario